Martiniano Molina
Hace ya varios meses que el reconocido chef Martiniano Molina forma parte de la familia Fadel como nuestro embajador de marca. A lo largo de este tiempo de trabajo conjunto y acciones compartidas, hemos reafirmado que esta unión no es casual: nos une un valor que está en el corazón de nuestra empresa, la calidad innegociable en todo el proceso productivo.
Uno de los grandes hitos de nuestra relación fue su recorrido por nuestra planta procesadora de aves en Pronunciamiento, donde pudo conocer de primera mano nuestro trabajo diario.
Durante esa jornada, hubo tres pilares que lo impactaron profundamente:
- Control de calidad estricto en cada etapa: Desde el ingreso hasta el producto final, cada sección cuenta con revisiones rigurosas. En sus propias palabras: “Es
impresionante el control de calidad en cada paso”. - Tecnología de congelado individual (IQF): El chef destacó especialmente este proceso, que congela cada pieza por separado. Gracias a esta tecnología, el producto
llega a la mesa conservando las mismas características del pollo fresco: color, sabor y textura intactos. - Certificación internacional BRCGS: Martiniano subrayó la importancia de este exigente sello que garantiza un producto sano, apto para el consumo, inocuo y libre de
alérgenos. Son muy pocas las empresas de alimentos en el mundo que logran obtenerlo, lo que representa una garantía absoluta de excelencia.
Durante estos meses de alianza hemos construido un gran equipo y llevado adelante diferentes iniciativas exitosas, pero lo mejor aún está por venir. Seguimos trabajando en nuevos
proyectos que verán la luz en los próximos meses, siempre con el mismo compromiso: llevar los mejores productos a tu mesa.







